Existen diferentes tipos de balatas según su material de fabricación: orgánicas, semi-metálicas y cerámicas. Cada tipo tiene ventajas y desventajas según el uso y las condiciones de trabajo del vehículo.
Las balatas se clasifican por su compuesto de fricción, cada material ofrece un balance diferente.
Fabricadas con fibras de vidrio, caucho y kevlar. Son las más silenciosas y suaves al frenar, pero se desgastan más rápido y no resisten bien el calor extremo de trabajo pesado.
Contienen entre 30-65% de metal (acero, hierro, cobre). Excelente disipación de calor, ideales para trabajo pesado en camiones y flotas.
Información clave que debes considerar antes de comprar.
Fabricadas con fibras naturales y sintéticas. Son las más silenciosas pero se desgastan rápido bajo calor intenso.
Contienen metal para mejor disipación de calor. Ideales para trabajo pesado pero pueden ser más ruidosas.
Compuestas de fibras cerámicas. Generan menos polvo, silenciosas y duraderas. Son las más costosas pero ofrecen el mejor rendimiento.
Te ayudamos a elegir el tipo de balata correcto para tu vehículo y tipo de uso.
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